Tras casi cuatro años de pausa, BTS volvió a los escenarios con un show masivo en Seúl que reunió a miles de fans y se siguió en vivo en todo el mundo.

Considerados como la banda masculina más importante del planeta, los siete integrantes habían hecho una pausa en 2022 para cumplir con el servicio militar obligatorio en Corea del Sur.

El regreso fue en el histórico palacio Gyeongbokgung, un escenario a la altura de los “reyes del K-pop”, donde miles de fans -tanto locales como extranjeros-corearon sus canciones.

“Fue un camino largo, pero acá estamos”, dijo RM, líder del grupo, que por una lesión en el tobillo tuvo que presentarse por momentos sentado, mientras la banda repasaba temas de su nuevo disco y clásicos como Dynamite y Mikrokosmos.

“Por fin estamos acá, viéndolos otra vez... estar los siete juntos en el escenario me hace muy feliz”, agregó Jimin, ovacionado por el público.

“Esto recién empieza: BTS 2.0”, completó J-Hope.

Fans emocionados

Desde temprano, miles de fans se concentraron en la ciudad, muchos con looks coloridos, sacándose fotos con sus entradas y agitando las clásicas varitas luminosas del ARMY, como se denominan sus fans.

Según estimaciones previas los fanáticos que se congregaron para este tan ansiado regreso debían rondar los 260.000, y antes de que la banda saliera al escenario, la multitud coreaba “¡BTS! ¡BTS!”, y la avenida principal que lleva a la plaza estaba repleta de gente.

ÍDOLOS. RM, Jin, J-Hope, Suga, V, Jimin y Jungkook en el escenario.

La puerta de Gwanghwamun se iluminó con los colores del arcoíris y una enorme instalación escénica con tres círculos -simbolizando el nuevo álbum de BTS, “Airarng”- brillaba bajo las luces.

Los músicos admitieron sentirse un poco nerviosos. “Hubo momentos en los que nos preguntábamos si podrían habernos olvidado, o si nos recordarían”, comentó J-Hope.

Ventas récord para el nuevo disco de la banda coreana BTS

“No somos personas especiales. Siempre tenemos miedo, pero creímos que si les mostrábamos nuestra sinceridad, llegaría hasta ustedes”, destacó Jimin.

Los aficionados respondieron con un mar de “glowsticks”, cantando las canciones y grabando a sus ídolos con sus teléfonos.

“Es genial que el concierto fuera en Gwanghwamun, pero hubiera sido igual de bueno en cualquier lugar, incluso en un recinto mucho más pequeño”, afirmó Park Young-mi, de 34 años, una aficionada surcoreana.

“Al verlos sentí que me daban la bienvenida a una familia”, comentó Gabriel Miranda, un estadounidense de 34 años.

“Es un poco diferente del estilo habitual de BTS, pero descubrir este nueva faceta, en este lugar histórico, es profundamente conmovedor”, apuntó Jo Jung-hee, de 60 años.

Anhelo y separación

En esta ocasión, millones de seguidores de todo el mundo pudieron ver el show transmitido en vivo por Netflix.

El último álbum de BTS, “Arirang”, lanzado el pasado viernes, se presenta como una reflexión sobre la identidad coreana de la “boy band” en su proceso de maduración.

BTS, una maquinaria musical que mueve miles de millones de dólares

Pero además, es una muestra de que este fenómeno sigue más vivo que nunca, porque vendió casi cuatro millones de copias sólo en su primer día, según la discográfica de BTS.

En tanto, Spotify comunicó que cinco millones de fans lo preguardaron, la cifra más alta jamás registrada para un álbum de K-pop. Además, fue el más reproducido en un solo día este año hasta ahora.

MULTITUD. El evento se desarrolló en la plaza Gwanghwamun de Seúl.

“Arirang” toma su nombre de una canción folclórica sobre el anhelo y la separación, considerada a menudo como el himno nacional no oficial de Corea del Sur. Con colaboraciones de varios artistas y productores occidentales, las 14 canciones mezclan rap, ritmos fuertes y experimentación.

“Comparado con sus trabajos anteriores, contiene un rango más amplio de géneros, lo que le otorga una sensación más madura y expansiva”, indicó Lee Ji-young, profesora universitaria.

El concierto del sábado precede a una gira mundial que se espera sea muy lucrativa para BTS, y que los traerá a Argentina por primera vez el 22 y el 23 de octubre.

Cinco cosas que tenés que saber sobre BTS

Corea del Sur también se beneficiará del turismo y la venta de productos derivados, como muñecos de BTS, cepillos de dientes y hasta latas de atún.

La gira comienza en Goyang, Corea del Sur, el 9 de abril y termina en Manila once meses después, abarcando 82 conciertos en 34 ciudades de 23 países.

La seguridad del concierto del sábado fue estricta, con unos 15.000 policías y guardias, barricadas en las calles y recintos cerrados.

BTS -siglas de “Bulletproof Boy Scouts” en coreano- apoyó campañas de Unicef, del movimiento Black Lives Matter y también protagonizó iniciativas contra el racismo antiasiático.

Los miembros también hablan abiertamente sobre las presiones de la industria musical.

“Honestamente, me hice aficionado simplemente porque amo su música”, comentó Seo Ra-jung, de 40 años, tras el concierto. El hombre luego resaltó un punto en el que coinciden mucho de los fanáticos: las canciones de la banda les traen felicidad. “Me hice fan durante un período muy difícil de mi vida, y sus letras me dieron mucha fuerza”, admitió.